Flores para cocina profesional: Deshidratada vs fresca 

Postres y galletas decoradas con flores para cocina profesional
Comparativa flor deshidratada vs fresca

En el mundo de la cocina moderna, las flores comestibles han dejado de ser un mero objeto para la decoración y se han transformado en ingredientes fundamentales que aportan sabor y textura a los platos. Sin embargo, no todas las flores para cocina profesional son iguales, por lo que es muy importante saber elegir entre deshidratadas o frescas, dependiendo del tipo de plato y objetivo en la cocina. En este post desarrollaremos cual es mejor usar en cada opción basándonos en las flores que disponemos en el catálogo de Innoflower.

Qué son las flores comestibles para cocina profesional

Las flores comestibles son especies vegetales aptas para el consumo humano. Estas son seleccionadas para incluirlas en platos, bebidas, cocteles y en postres.  Innoflower cuenta con flores frescas y deshidratadas que se adaptan a diferentes opciones para chefs y restaurantes en cocina creativa.

Flores para cocina profesional en formato fresco: qué aportan y cuándo usarlas

Las flores frescas comestibles son aquellas recolectadas y envasadas al poco tiempo de su recolección, con el mínimo tiempo entre los dos procesos para conservar las máximas propiedades de la flor y su óptima comercialización. Estas flores se venden en formatos para su uso directamente en cocina, sin necesidad de preparación previa, son idóneas si se busca causar una grata impresión visual en los platos.

Ejemplo de flores fresca en Innoflower:

Pensamiento Mini: es una flor con una textura sedosa y perfecta para postres o platos de cualquier tipo.

Mix de pétalos combinación de pétalos de flores que aportan color vivo y diferentes formas a las preparaciones.

Caléndula: es una flor comestible que aporta un sabor ligeramente amargo, con colores intensos en naranja y amarillo.

Pétalos de rosa mini: pétalos de rosa mini comestibles seleccionados. Nos aporta un gran decorado y toque visual.

Ventajas de usar flores para cocina profesional: flores frescas

  1. Sabor y aroma más intensos: La flor fresca se puede mantener entre 5 y 12 días dependiendo de la especie.
  2. Textura natural: da un tacto que aporta suavidad y naturalidad en boca.
  3. Sensación visual fresca: un plato con flores comunica frescura y cuidado a la hora de seleccionar la flor.

¿Qué es la flor deshidratada?

La flor deshidratada pasa por un proceso de extracción total de su agua con el que es posible conservar su color y aroma, sin embargo, la textura cambia a ligeramente crujiente. Este tipo de flores se conserva sin refrigeración, a temperatura ambiente, lejos de la luz solar y tienen un consumo preferente de alrededor de dos años, son ideales para restaurantes que no tienen una alta rotación en la cocina.

Ejemplo Flor deshidratada de Innoflower:

Pétalos de Aciano Deshidratado:flores deshidratadas de color azulado muy llamativo, aporta textura y sabor herbáceo a sus platos.

Pensamiento deshidratado: flores comestibles de gran tamaño y con variades de colores destacados, aportan una textura esponjosa a las elaboraciones de cocina.

Menta – Chocolate deshidratada: Brotes de color verde crujientes, con sabor a menta y chocolate.

Ventajas de usar flores para cocina profesional: flores deshidratadas

Gran durabilidad:  al carecer de agua la flor puede llegar aguantar hasta 48 meses con su textura y sabor original

Textura crujiente:  añade un contraste y una experiencia sensorial al comensal que no es posible de conseguir con la flor fresca.

Disponibilidad continua: A diferencia de la fresca de esta hay existencia durante todo el año sin contar con temporadas concretas.

Comparativa práctica: cuándo usar las flores para cocina profesional

Platos fríos o ensaladas:

Frescas:  en platos como ensaladas, carpaccios o tatakis, las flores comestibles les da un gran elemento decorativo además sabor característico.

Deshidratada: nos ofrece un toque diferencial, crujiente y colores llamativos en las elaboraciones.

Consejo práctico: Elabora un carpaccio con una vinagreta e incluye por encima a modo decorativo unos pensamientos minis  y alguna calendula, nos ofrecerá un toque floral para disfrutar de un momento gourmet.

Flores para cocina profesional en Repostería:

Deshidratada:  funcionan mejor en tartas, galletas o acabados que necesitan mantener estructura durante horas en vitrina.

Fresca: idóneas para colocar en postres que sirven en el momento, especialmente para elaboraciones frías o templadas.

Decora una tarta de queso con rosas mini deshidratadas y añade unos pétalos de rosa mini fresca para dar textura, color y sabor a la elaboración

Coctelería y bebidas

Frescas: aportan aroma al servir un coctel o una bebida, importante que se sirva en el momento

Deshidratadas:  dan estabilidad al coctel y aguantan mas tiempo en el coctel

Consejo de Uso: Utiliza caléndula o pétalos de rosa mini  para potenciar el aroma al servir y complementa con mix de pétalos deshidratados para garantizar color constante en la bebida.

Platos calientes y emplatados creativos:

Frescas: deben de introducirse en la elaboración justo antes del pase al comensal para evitar que la flor se marchite cuando esta servido

Deshidratada: aportan una textura crujiente y suele ser usada como topping final antes de sacar la elaboración

Consejos de uso: En un plato como un pescado, una carne o una crema caliente poner algun pensamiento fresco.

Flores para cocina profesional: el formato adecuado para cada técnica

No se trata de escoger un formato y descartar el otro como si compitieran entre sí. Cada tipo cumple una función distinta según la receta, la técnica aplicada y la intención creativa del cocinero en ese momento concreto.

La flor fresca ofrece diferentes sabores, color y un gran impacto visual en la cocina creativa. Por su parte, la flor deshidratada aporta textura, durabilidad y estabilidad en el servicio, especialmente en elaboraciones que precisan una larga exposición o una regularidad visual durante todo el pase en mesa.

La decisión de usar una u otra dependerá del tipo de servicio que se quiera ofrecer, del perfil de sabor que requiera la receta o del ritmo que marque la operativa en cocina.

En la mayoría de las ocasiones, lo más acertado no es pensar que ambos formatos son sustitutivos, sino combinarlos con criterio dentro de la misma elaboración o emplear cada uno en el momento en que realmente aporte valor.

Esperamos que estos consejos te ayuden a integrar las flores para cocina profesional en tus mejores creaciones gastronómicas.

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