Flores frescas

Las flores ya no solo sirven para decorar. Ahora también se comen. Descubre las flores comestibles que te proponemos, pero ojo, no todas las flores se pueden comer y además debemos conocer su origen

Caléndulas

La Caléndula es una planta floral pequeña muy llamativa de flor amarillo intenso. Planta nativa de Europa cuyo nombre proviene de la palabra “Kalendae” o primer día en el calendario romano, quienes también la llamaban “la flor de las lluvias”, ya que si la flor de la Caléndula no se abre por la mañana

Flor de la borraja (Borago officinalis)

Borago officinalis (borraja) es una planta de fácil cultivo con flores llamativas, de un hipnótico color azul, aunque la variedad que más cultivada es la de color blanco. La estrella de cinco puntas que conforma el cáliz está dividida por los sépalos que le ofrecen contraste de color, quedando rematada por cinco estambres negros. Flores enigmáticas.

Tagete (Tagete erecta)

Los pétalos de la especie Tagetes erecta (tagete) son de colores alegres, cálidos, que van desde los amarillos intensos, naranjas radiantes e incluso mezclas con tonalidades rojizas, floreciendo de abril a noviembre. Los pétalos tienen un sabor amargo con notas de mandarina, recordando otras épocas en las que solíamos jugar al escondite en el jardín.

Begonia (Begonia semperflorens)

Begonia o flor de azúcar tiene origen brasileño, con múltiples tonalidades que van desde el rojo intenso, rosa chicle hasta el blanco puro, que se cultiva en entornos cálidos y húmedos, pero siempre alejada del sol directo. Si la cuidamos bien, podremos tener flores desde marzo a noviembre.

Pensamientos

Flor hermosa de pétalos aterciopelados y textura suave. El aroma es sutil, sabe a hierba de prado recién cortada, a naturaleza nueva, a frescura. Algunos de sus mejores usos es hacerlas frescas, secas o confitadas en postres, ensaladas dulces o saladas. Pero hoy, quiero daros una idea de aperitivo.